Evo descarta que la consulta a los indígenas sea vinculante.

 

 

Fuente: Página Siete, 14 de octubre de 2011
El presidente Evo Morales descartó ayer que la consulta previa a los pueblos indígenas del TIPNIS para que la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos atraviese ese territorio vaya a ser vinculante.

“Nos piden que la consulta tenga carácter vinculante, es imposible, eso no se puede negociar, las consultas previas, consultas siempre están garantizadas por Constitución y por las normas internacionales, siempre vamos a respetar; pero que un grupo de familias nos diga que no se hagan, significa paralizar todas nuestras obras, el sector eléctrico, el sector hidrocarburífero, nuestras industrias”, afirmó el Jefe de Estado.

El Mandatario participó en la entrega de la carta de crédito a la empresa BIGSTAR para la construcción del nuevo ingenio de la Empresa Minera Huanuni.

El oficialismo aprobó la ley corta que en su punto principal paraliza las actividades en el tramo II de la vía Villa Tunari-San Ignacio de Moxos y dispone el inicio de una consulta previa, libre e informada.

El presidente de la Cámara de Diputados, Héctor Arce, y el canciller David Choquehuanca habían asegurado el miércoles que la consulta previa iba a ser vinculante, pero el Mandatario desvirtuó ayer esa afirmación.

Más tarde, en una entrevista en Telesur, Morales reiteró que la marcha indígena que rechaza que la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos atraviese el TIPNIS, es “una bandera para atacar a Evo y al proceso, no es una verdadera reivindicación”.

Añadió que “las familias que viven en el (Isiboro) Sécure piden (se construya) el camino”.

En criterio del Mandatario, el conflicto por la vía corresponde a una estrategia política porque desde la derecha “intentan dividir (al país) y usaron a los hermanos indígenas”, aunque no especificó quiénes.

El Mandatario también cuestionó a organismos del imperio como la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid, por su sigla en inglés) “así como también Estados Unidos, algunos empresarios, toda la oposición que representa la derecha (...) los enemigos históricos del movimiento indígena y de la Madre Tierra”.

Claves de la ley corta aprobada
Artículo 3. Se suspende la construcción del tramo II de la carretera interdepartamental Villa Tunari-San Ignacio de Moxos que pasa por el Territorio Indígena y Parque Natural Isiboro Sécure y se dispone el inicio de consulta previa libre e informada de los pueblos indígenas del TIPNIS con respecto a sus normas y procedimientos propios en el marco de la OIT y asimismo mediante la declaración de las Naciones Unidas sobre pueblos alternativos.

Artículo 4. Se dispone la elaboración del estudio de alternativas respecto a la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos. Esas alternativas deberán garantizar los derechos de los pueblos indígenas.

Artículo 5. En ningún caso se adoptarán normas o ejecutarán actividades, obras, proyectos o programas de desarrollo extractivo, megaproyectos y la infraestructura de otros que vulneren los derechos de los pueblos indígenas, del medio ambiente y los derechos de la Madre Tierra, de acuerdo a lo establecido en el Convenio 169 y la Ley 3760 de 2007.

La marcha rechaza la ley corta aprobada por el oficialismo
Al finalizar la tarde de ayer, la marcha de indígenas en defensa del TIPNIS emitió una resolución de rechazo a la aprobación de la ley corta que suspende las obras del tramo II e inicia la consulta previa, libre e informada.

En el documento afirman que esa norma atenta contra los principios constitucionales y contra los derechos de los indígenas.

“La marcha rechaza rotundamente el proyecto de ley que fue aprobado esta madrugada (ayer) en la Cámara de Senadores; uno, por ser atentatorio contra los principios constitucionales, los principios de los derechos indígenas, que además no recoge el espíritu que la marcha tiene como demanda”, dijo el presidente de la Subcentral TIPNIS, Fernando Vargas.

Señaló que no se pueden considerar los tramos I y III de la carretera por separado. Indicó que la suspensión del proyecto que plantea el MAS para las obras sobre el TIPNIS es temporal y no permanente, como piden.

“El proyecto es uno y se llama proyecto carretero Villa Tunari – San Ignacio de Mojos”, afirmó. También señaló que la consulta previa planteada por el Gobierno es improcedente por ser extemporánea y que debió haberse realizado antes de establecer un contrato con la empresa brasileña OAS, en el año 2008.

“Quieren legalizar lo ilegal con este proyecto de ley, pues esa consulta debió hacerse antes de la firma del contrato que ha realizado el Gobierno boliviano con Brasil a través de la empresa OAS, que fue en 2008”.

El presidente de la Subcentral TIPNIS recordó el Convenio 169 de la OIT, la Constitución Política del Estado y la Declaración de los Derechos de Indígenas de la ONU, que otorgan la potestad de libre autodeterminación a los pueblos indígenas en lo que se refiere al desarrollo y la construcción de su propio territorio.

Señaló que los indígenas rechazan la construcción de la carretera desde antes de 2007.

Vargas también recordó los sucesos del 25 de septiembre y responsabilizó al presidente Morales de violar la Constitución y los derechos humanos. Los marchistas dicen que la ley corta es una provocación.

“El presidente don Evo Morales Ayma es el único responsable de venir violando continuamente la Constitución, de venir violando los derechos humanos, de venir violando los convenios y tratados internacionales, y que además ha cometido un delito de lesa humanidad con lo que ha realizado el 25 de septiembre”.

Los marchistas saldrán de Yolosa hoy y partirán hacia Sacramento, que está a 20 kilómetros del primer pueblo. Emprenderán la marcha a las ocho de la mañana.

Originarios dicen que se utiliza a gente ajena
El ex presidente de la Subcentral Indígena Territorial, TIPNIS, Adolfo Moye, denunció ayer que las autoridades nacionales utilizan a indígenas que dejaron de vivir en esa región para la campaña mediática que busca “imponer” la construcción de la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos a través de la reserva natural.

“Están utilizando gente que dejó el TIPNIS y además es gente que no representa legalmente al TIPNIS. Son personas que hace tiempo han salido y se han ido a Trinidad o al Chapare y de muchos años han vuelto porque no han podido acostumbrarse a la ciudad. Dentro del TIPNIS, si uno come pescado lo pesca y ya, en la ciudad uno tiene que trabajar para comprarlo y es carísimo”, afirmó Moye, según ANF.

El ex representante del Isiboro Sécure aseguró que la carretera no es una prioridad para las personas que nunca salieron del TIPNIS porque dentro de la reserva uno aprende a alimentarse y curarse sin la necesidad de conocer las bondades de los avances tecnológicos. Luego destacó que hay tranquilidad para vivir dentro del Isiboro Sécure.

Lamentó que el Gobierno desconozca la organización social que representa a los indígenas, así como su estructura.

“El único representante legal y legítimo de las 74 comunidades es la subcentral TIPNIS que es la que tiene el título ejecutorial de todo el territorio”, afirmó.

Asimismo, el ex dirigente indígena expresó su molestia porque el Gobierno intensifica una campaña que muestra supuestas bondades de la carretera, cuando el mismo Ejecutivo anunció la suspensión de obras.

Donaciones para marchistas serán llevadas a Chuspipata
Las donaciones que llegaron hasta la vigilia de representantes indígenas en el atrio de la iglesia San Francisco serán llevadas hasta el sector de Chuspipata, situada a 45 kilómetros de la sede de Gobierno, donde permanecerán los 2.000 marchistas hasta el domingo 16 de octubre.

Esta vigilia aglutina a activistas de derechos humanos, indígenas de tierras bajas, campesinos del Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qullasuyu (Conamaq) y universitarios.

Es en ese céntrico punto de convocatoria donde se reúne parte de las donaciones que la población otorga para apoyar a los caminantes de tierras bajas.

Suman y siguen las manifestaciones de solidaridad, no sólo de la sociedad civil, sino también de diversas organizaciones de toda índole de varios departamentos del país.

Una de las campañas más publicadas es la realizada por la entidad católica Cáritas Boliviana, a través del programa “Gestión de riesgos y Emergencia”, que esta semana hizo su tercera entrega de alimentos y enseres a la avanzada del TIPNIS.

John Arandia, presentador de la red televisiva Cadena A, anunció el miércoles por la noche que la gente podía depositar ropa y alimentos en las instalaciones de ese medio de comunicación. Y federaciones de juntas vecinales hicieron presente su apoyo.

La movilización cumplió 25 días de permanencia en San Francisco, con el objetivo de brindar respaldo a la marcha que defiende el Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS), que llegará el lunes a la sede de Gobierno en protesta contra la gestión gubernamental, que insiste en construir la carretera Villa Tunari - San Ignacio de Moxos por ese parque.

“Por las inclemencias del tiempo, los originarios movilizados están avanzando con calma, hay lluvias en el sector. Hoy (ayer) avanzarán hasta Chuspipata, mandaremos una comisión llevando algunas donaciones de hermanos solidarios de La Paz para los requerimientos de los hermanos marchistas”, informó José Luis Ortiz, representante de indígenas que está en la vigilia.

Dentro de las tiendas de campaña instaladas en San Francisco se observan saquillos con ropa y también agua, que fueron donados por los paceños.

Ortiz también expresó su rechazo a la aprobación de la ley corta en la Asamblea Legislativa: “Ésa no es la solución, nosotros no estamos de acuerdo porque sólo habla de una consulta. Para nosotros eso ya pasó, estamos en defensa del territorio del TIPNIS, no nos favorece, no han tenido sensibilidad humana con los marchitas”.

Datos de la movilización indígena
- Duración La movilización de los indígenas de tierras bajas cumple hoy los 60 días de caminata, desde que partieron del Beni el 12 de agosto. Mientras que la vigilia de organizaciones indígenas y activistas ambientales y de los derechos humanos ya lleva 25 días.
- Multitud La movilización que se acerca a la sede de Gobierno estaba compuesta por un millar de originarios; tras ser intervenida por la Policía, el número se redujo a más o menos 700. Pero simpatizantes y organizaciones afines elevarán la cifra a más o menos 2.000.